28 enero 2026

Conectando con mi niña interior

La siguiente carta, la escribí hace unos cuantos años, cuando hice una mentoría con una coach de desarrollo personal, la doblé y guardé... 

Hoy la  encontré, la leí, me erizó la piel, me emocioné y por eso te la quiero compartir. 
Porque siento que es valioso recordar nuesto camino y hacerlo parte de nuestro presente. Encontrar a nuestra niña interior no siempre puede ser fácil pero es un lindo ejercicio para revalorizar nuestros pasos en este juego de la vida.



A esa niña que fui le diría que...

 

Disfruté mucho mi infancia, a pesar de algunos pocos sabores amargos, disfruté mucho del jugar con mis hermanos, primos y vecinos del barrio. Del cariño de mis padres y de toda mi familia.
Adoraba jugar a las muñecas y armar enormes casitas en las plantas que tanto cuidaba mi abuela. Coser ropitas sentada a los pies de la máquina de coser de mamá era algo que adoraba también, me permitía estar cerquita de ella y aprender de su habilidad para crear y dejarse llevar por las telas e hilos.
Con mis hermanos siempre nos levantábamos muy temprano a jugar en el patio interminable de casa. Todos venían, lo sentíamos como un lugar seguro. Jugábamos entre los naranjos y limoneros, entre los gladiolos rojos y conejitos de todos los colores, era lindo (cierro los ojos y aún me veo allí...)
A esa niña, que hacía pasarela vestida con pañales de tela, le diría que siga abriendo caminos y aventurándose, que siga corriendo carreras, como muchas veces jugó en el pasillo de entrada a su casa, carrera para conquistar sus sueños. Con esas mismas ganas y energía que lo hacía le diría a mi yo adulto que no deje de confiar en las personas que hoy la rodean, que no, que no está sola como a veces se siente, que siempre va a aparecer un "Don Miños que le regale galletitas a través del muro".
A esa niña me gustaría regalarle en su vida adulta más momentos de juego y disfrute, que logre hacer pausas que le den paz y alegría. Le sumaría más instancias de aprendizaje y actividades de crecimiento personal, contextos que la potencien y experiencias significativas.
Hoy estoy dispuesta a no soltarle la mano, a seguir celebrando la vida con ella, a seguir estudiando y cuestionando mis prácticas para seguir creciendo.
Creo que en esta etapa de mi vida, el emprender en el rubro de los eventos, despertó una llama que eleva mi autoestima, la forma en relacionarme con los demás y que me desafía día a día a dar siempre lo mejor de mi.
Hoy elijo seguir jugando, seguir corriendo hacia mis metas y celebrando la vida...



Hoy elijo el arte de celebrarme 
y celebrarnos...
Con cariño, Cyn.
Cartas para mí


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